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Con las manos en la… ¡plastilina!

Buenos días, hoy pretendemos acercar a nuestros hijos a la ciencia, esa palabra, que realmente no es tan grande como nos pensamos, y que fácilmente podemos adaptarla a los más peques de una forma divertida y fácil de comprender.

Con el experimento que traemos hoy pretendemos  realizar  plastilina casera de diferentes colores, un experimento muy motivador ya que es un elemento comúnmente utilizado por los niños en la etapa de educación infantil (con esto me refiero de 3-6 años, momento en el que ya no experimentan con la boca),  ya que fomenta su creatividad, ganas de experimentar con un elemento altamente modelable, ejercitan sus manos y de este modo ayuda a una mejor prensión del lápiz y la pintura… y además ¡es divertida!

 

Necesitamos…

– 2 tazas de harina

– 2 tazas de agua

– 1 taza de sal

– 2 cucharadas de aceite de girasol (o cualquier otro aceite vegetal)

– 1 cucharada de ácido tartárico (se consigue en tiendas especializadas de repostería o en farmacias). Este ingrediente no es imprescindible pero nos ayudará aumentar la masa.

– Colorante alimentario líquido (de venta en tiendas en tiendas especializadas de repostería.

– Bol para realizar la mezcla.

– Los peques, nuestra ayuda y muchas ganas de divertirse!

La edad recomendada es a partir de los tres años, ya que como he dicho anteriormente ya no se meten todo lo que se encuentran a la boca, aunque no se trata de un experimento tóxico, si se ingiere quizás sea peligroso en niños pequeños.

Preparados, listos….¡ya!

Se colocan  los ingredientes en un cazo y se ponen a calentar a fuego lento, luego se remueve la mezcla hasta que veamos que  se forma una pasta homogénea.

Luego se saca la masa del cazo y  se amasa hasta que se vuelva más consistente. Luego se divide la masa en trozos y se ponen las gotas de colorante del color que queramos hacer la plastilina. Se vuelve a amasar cada trozo de manera independiente, hasta que este del mismo color todo el pedazo.

Y ya esta lista, así de sencillo es. Los juegos con plastilina son los más divertidos y además sirven para todas las edades, los pequeños harán churritos de plastilina y los mayores, intentarán hacer figuras o paisajes. Todo lo que les ayude a desarrollar su creatividad, será bueno.

La masa de plastilina se puede guardar durante varios días envuelta en film transparente en el frigorífico o bien en un tupper bien tapado para que no se reseque. Otra forma divertida es que se puede moldear y meter en el horno y una vez que este lista, colorearla. Además, tiene la ventajas de que a los más pequeños también se a podemos dar, ya que no es tóxica.

Espero que os haya gustado y cuando lo hagáis que nos contéis los resultados.

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